by ruber Thursday, Jul. 23, 2009 at 7:18 PM
LIMA , 23 JULIO 2009
Las luchas estudiantiles desarrolladas en los años 70 al 80 decidieron el destino de la UNI, como entidad pionera del desarrollo tecnológico del Perú. Las autoridades de entonces en vez de gestionar la Universidad bajo una perspectiva participativa, se dedicaron a perseguir como caporales, con saña y crueldad a dirigentes que proponían el cambio de rumbo de la Universidad peruana anquilosada, fosilizada, dependiente del colonialismo tecnológico, hacia un modelo de Universidad democrática, generadora de conocimientos y creadora de la tecnología nacional propia al servicio del desarrollo de la sociedad peruana. Lama, Max, Barrenechea, Florián, Quintanilla, Mejía, Vásquez, Floriano, etc. Generación de jóvenes dirigentes de esas épocas, preparados en la realidad nacional, lideraron jornadas de luchas por imponer el modelo de nueva universidad al servicio de la sociedad peruana. En la dura contienda las fuerzas oscuras y de retroceso se impusieron a las fuerzas progresistas y de avanzada emergentes. Para aplastar el movimiento estudiantil reformista, las autoridades en su calidad de capataces de la política colonial de los gobiernos al servicio de los capitales extranjeros, recurrieron a los medios coercitivos de fuerza: como la cárcel, la represión policial, para avasallar, disuadir y destruir las fuerzas del cambio. Es de ahí el comportamiento de las autoridades de la UNI, azuzaron a la represión para acallar las voces opositoras y tranquilizar su feudo. Miles de estudiantes fueron expulsados y decenas fueron encarcelados, el campus universitario fue invadido por la bota policial repetidas veces. Si las autoridades de la UNI en vez de perseguir a cuanto dirigente y fantasmas que no les dejaban dormir, hubieran mediante el diálogo propuesto un trabajo conjunto en proyectos científicos y tecnológicos para el desarrollo nacional. Otro sería el destino de la UNI y de la sociedad peruana. Como se hicieron en Singapur, los países asiáticos, mediante el dialogo de sus lideres universitarios lograron forjar toda su industria nacional y la política de Estado. De seguro que la UNI sería pionera en el desarrollo tecnológico nacional. A través de los ingenieros y estudiantes de la UNI, el país estaría fabricando, turbinas, motores, carros, maquinarias diversas, tableros de control, software diverso, robots, microprocesadores, componentes electrónicos, plantas de generación eléctrica, transformadores, equipo médico diverso, megaproyectos de construcciones diversas, megaconstrucciones mineras, carreteras, puertos, complejos arquitectónicos diversos, etc. No es nada difícil fabricar o construir artefactos industriales solamente se tiene que emplear la mente y las habilidades humanas. En suma el Perú sería un país industrial competitivo, con autonomía tecnológica, como son los coreanos, japoneses, malayos, hindúes, chinos, canadienses, estadounidenses, franceses, italianos, escandinavos. Y no aquel país que el Perú es hoy, dependiente tecnológicamente, un destino de esclavo de nuestros hijos y sus hijos de sus hijos. ¿Que son los cerebros de los chinos, canadienses, estadounidenses, los malayos, franceses, italianos, hindúes, coreanos? ¿Acaso son superdotados, extraordinarios y superiores a los peruanos? No!. La mente, la inteligencia de millones de peruanos, son similares a los extranjeros, con plena capacidad de crear y fabricar todo tipo de objetos industriales, software, robots, construir todo tipo complejos industriales, mineros, portuarios, circuito de transportes, mega complejos arquitectónicos, etc. Lo que sucede es que la política corrupta y sin visión ha sometido a una dependencia tecnológica brutal y colonial a toda la sociedad peruana. El destino de la UNI se jugó en los años 70 a los años 80. Con autoridades como capataces del colonialismo tecnológico mediante la represión, la cárcel y la expulsión de líderes estudiantiles enterraron para siempre las aspiraciones, anhelos de toda una sociedad, de romper el yugo de la dependencia científica y tecnológica, para ponerlo al servicio del desarrollo de la sociedad peruana. En los años 90 hasta la actualidad la UNI ha sido atado al yugo neoliberal. Donde emergieron un nuevo tipo de dirigentes sometidos en extremo mediante regalitos, coimas y favores a las autoridades corruptas que se lucran con los bienes del Estado, exámenes de admisión, centro preuniversitario, negociados de los títulos. Y que no hacen nada por romper las ataduras de la dependencia tecnológica y la defensa de nuestros recursos naturales para la transformación a través de la mente creadora del estudiante nacional al servicio de la sociedad peruana. Corromperse y coimear junto con las autoridades universitarias es la misión de los dirigentes actuales, con raras excepciones. Los actuales representantes del tercio estudiantil definidamente han caído al pantano de la inmoralidad y la corrupción. Muchos estudiantes de la UNI estamos muy agradecidos a los dirigentes honestos, valientes, defensores de la patria y de honra nacional. Líderes del progreso como Lama, Max, Barrenechea, Florián, Quintanilla, Mejía, Vásquez, Floriano, y tantos otros que defendieron al país lucharon contra el colonialismo tecnológico, que defendieron la UNI, autónoma, creadora de ciencia y tecnología nacional. Pero lamentablemente terminaron por imponerse las fuerzas obscuras de los cabrera, los palma, los riva lopez, los morales, etc., unidas a las fuerzas represivas, terminaron por anular la aspiración de una UNI libre, no sometida, creadora de la tecnología nacional y defensora de los recursos naturales para la transformación industrial con mente y mano peruanas al servicio de la sociedad peruana. El documento testimonio de Walter Barrenechea es muy importante y que debe conocer todo estudiante o egresado de la UNI. Como parte de la su historia. Quien no conoce su historia está obligado a repetirlo. Nota.- El autor de este comentario aparece en primera fila de esta foto en la UNI , septiembre de 1982, Diario La Republica
LIMA , 23 JULIO 2009
Las luchas estudiantiles desarrolladas en los años 70 al 80 decidieron el destino de la UNI, como entidad pionera del desarrollo tecnológico del Perú. Las autoridades de entonces en vez de gestionar la Universidad bajo una perspectiva participativa, se dedicaron a perseguir como caporales, con saña y crueldad a dirigentes que proponían el cambio de rumbo de la Universidad peruana anquilosada, fosilizada, dependiente del colonialismo tecnológico, hacia un modelo de Universidad democrática, generadora de conocimientos y creadora de la tecnología nacional propia al servicio del desarrollo de la sociedad peruana. Lama, Max, Barrenechea, Florián, Quintanilla, Mejía, Vásquez, Floriano, etc. Generación de jóvenes dirigentes de esas épocas, preparados en la realidad nacional, lideraron jornadas de luchas por imponer el modelo de nueva universidad al servicio de la sociedad peruana. En la dura contienda las fuerzas oscuras y de retroceso se impusieron a las fuerzas progresistas y de avanzada emergentes. Para aplastar el movimiento estudiantil reformista, las autoridades en su calidad de capataces de la política colonial de los gobiernos al servicio de los capitales extranjeros, recurrieron a los medios coercitivos de fuerza: como la cárcel, la represión policial, para avasallar, disuadir y destruir las fuerzas del cambio. Es de ahí el comportamiento de las autoridades de la UNI, azuzaron a la represión para acallar las voces opositoras y tranquilizar su feudo. Miles de estudiantes fueron expulsados y decenas fueron encarcelados, el campus universitario fue invadido por la bota policial repetidas veces. Si las autoridades de la UNI en vez de perseguir a cuanto dirigente y fantasmas que no les dejaban dormir, hubieran mediante el diálogo propuesto un trabajo conjunto en proyectos científicos y tecnológicos para el desarrollo nacional. Otro sería el destino de la UNI y de la sociedad peruana. Como se hicieron en Singapur, los países asiáticos, mediante el dialogo de sus lideres universitarios lograron forjar toda su industria nacional y la política de Estado. De seguro que la UNI sería pionera en el desarrollo tecnológico nacional. A través de los ingenieros y estudiantes de la UNI, el país estaría fabricando, turbinas, motores, carros, maquinarias diversas, tableros de control, software diverso, robots, microprocesadores, componentes electrónicos, plantas de generación eléctrica, transformadores, equipo médico diverso, megaproyectos de construcciones diversas, megaconstrucciones mineras, carreteras, puertos, complejos arquitectónicos diversos, etc. No es nada difícil fabricar o construir artefactos industriales solamente se tiene que emplear la mente y las habilidades humanas. En suma el Perú sería un país industrial competitivo, con autonomía tecnológica, como son los coreanos, japoneses, malayos, hindúes, chinos, canadienses, estadounidenses, franceses, italianos, escandinavos. Y no aquel país que el Perú es hoy, dependiente tecnológicamente, un destino de esclavo de nuestros hijos y sus hijos de sus hijos. ¿Que son los cerebros de los chinos, canadienses, estadounidenses, los malayos, franceses, italianos, hindúes, coreanos? ¿Acaso son superdotados, extraordinarios y superiores a los peruanos? No!. La mente, la inteligencia de millones de peruanos, son similares a los extranjeros, con plena capacidad de crear y fabricar todo tipo de objetos industriales, software, robots, construir todo tipo complejos industriales, mineros, portuarios, circuito de transportes, mega complejos arquitectónicos, etc. Lo que sucede es que la política corrupta y sin visión ha sometido a una dependencia tecnológica brutal y colonial a toda la sociedad peruana. El destino de la UNI se jugó en los años 70 a los años 80. Con autoridades como capataces del colonialismo tecnológico mediante la represión, la cárcel y la expulsión de líderes estudiantiles enterraron para siempre las aspiraciones, anhelos de toda una sociedad, de romper el yugo de la dependencia científica y tecnológica, para ponerlo al servicio del desarrollo de la sociedad peruana. En los años 90 hasta la actualidad la UNI ha sido atado al yugo neoliberal. Donde emergieron un nuevo tipo de dirigentes sometidos en extremo mediante regalitos, coimas y favores a las autoridades corruptas que se lucran con los bienes del Estado, exámenes de admisión, centro preuniversitario, negociados de los títulos. Y que no hacen nada por romper las ataduras de la dependencia tecnológica y la defensa de nuestros recursos naturales para la transformación a través de la mente creadora del estudiante nacional al servicio de la sociedad peruana. Corromperse y coimear junto con las autoridades universitarias es la misión de los dirigentes actuales, con raras excepciones. Los actuales representantes del tercio estudiantil definidamente han caído al pantano de la inmoralidad y la corrupción. Muchos estudiantes de la UNI estamos muy agradecidos a los dirigentes honestos, valientes, defensores de la patria y de honra nacional. Líderes del progreso como Lama, Max, Barrenechea, Florián, Quintanilla, Mejía, Vásquez, Floriano, y tantos otros que defendieron al país lucharon contra el colonialismo tecnológico, que defendieron la UNI, autónoma, creadora de ciencia y tecnología nacional. Pero lamentablemente terminaron por imponerse las fuerzas obscuras de los cabrera, los palma, los riva lopez, los morales, etc., unidas a las fuerzas represivas, terminaron por anular la aspiración de una UNI libre, no sometida, creadora de la tecnología nacional y defensora de los recursos naturales para la transformación industrial con mente y mano peruanas al servicio de la sociedad peruana. El documento testimonio de Walter Barrenechea es muy importante y que debe conocer todo estudiante o egresado de la UNI. Como parte de la su historia. Quien no conoce su historia está obligado a repetirlo. Nota.- El autor de este comentario aparece en primera fila de esta foto en la UNI , septiembre de 1982, Diario La Republica




